domingo, 17 de noviembre de 2013

EL FORO

El foro es una técnica de participación grupal en la que se intercambia ideas u opiniones sobre un determinado tema de interés común ante un auditorio.

El encargado de dirigirlo y organizar la participación de los ponentes y público es   es el morador.

La libre expresión de ideas u opiniones y su discusión tienen como propósito arribar a conclusiones. Su riqueza  radica en los puntos de vista divergentes que pueden presentarse, respetando cada  uno de ellos.

Se caracteriza por:

  • Expresión libre de ideas u opiniones.
  • Permite la discusión de cualquier tema.
  • Generalmente es informal.
  • Frecuentemente se realiza a continuación de una actividad de interés general.
  • Puede constituir también la parte final de una mesa redonda, simposio, entre otros.
  • Cualquier técnica a realizar se llamará foro-debate, cine foro, disco-foro,entre otros.
  • Distribuye el uso de la palabra.
  • Limita el tiempo de las exposiciones.
  • Controla la participación espontánea, imprevisible y heterogénea de un público numeroso y desconocido.

Estructura:

1°. Presentación y justificación del tema.
2°. Intervención de los participantes: opiniones individuales y discusión. 
3° Síntesis y conclusiones  generales.

El moderador:

Presenta el tema y los momentos del foro, recordando el tiempo para las intervenciones.
Regula las intervenciones de los participantes.
Cierra el foro con las conclusiones.





Observa este video  para nuestro foro.




martes, 7 de mayo de 2013

Veo tu foto.
la de las niñas
Recuerdo cuando éramos dos
Pensabamos tocar las estrellas con nuestras manos.

Han pasado más de dos décadas;
aún tenemos los mismos sueños
los mismos sentimientos
la ilusión pretérita sigue viva.

Ya hemos abrazado dos estrellas,
la inmensidad sin medida de generosidad
planeta de eterna primavera
caudal de vida vivificada en el servicio.



Raiza y Roxette llevan por nombre
astros que iluminan nuestro horizonte
en ese largo camino llamado vida,
vida en la que siendo dos, siempre somos uno.

sábado, 4 de mayo de 2013



La otra esquina

Lic. Renato Vásquez C.

¡La antigüedad es clase!

La nueva trova nos regala una hermosa melodía que al inicio nos dice: “Sólo le pido a Dios que el dolor no me sé indiferente”… Pareciera que no hemos escuchado su letra; si la escuchamos, no la comprendimos; si la comprendimos, no somos capaces de aplicarlo en nuestras vidas. La indiferencia ha sido tratada por psicólogos, educadores, religiosos e intelectuales diversos… Y nuestra sociedad sigue más y más endurecida con el congénere.

En una sociedad de consumo, como la nuestra, quien no produce o deja de producir sale sobrando, es un estorbo que hay que eliminar.  Actitud enraizada en la mente y corazón de muchas, muchísimas personas.  Este sentimiento de sierpe no discrimina: une todos los colores, las profesiones, los tamaños, las nacionalidades… Felizmente no son todos; pero son.

Las víctimas: mujeres y hombres marcados por las grietas del tiempo, andar cansino, motricidad confusa, algunos recuerdos idos. En el tránsito de sus días infantiles fueron la alegría de sus padres; en sus años mozos construyeron el rostro de nuestra patria; engendraron hijos e hijas que cuidaron con abnegación, se privaron de muchas cosas para dar lo mejor a sus retoños. Ahora, al final del camino,  solos, abandonados, sin el amor de quienes se nutrieron de sus años de fortaleza, esperan el ocaso.

¿Los sentimientos envejecen? ¿Los adultos mayores no pueden ser merecedores de afecto, más aún si se trata de su progenie? ¿El ser humano, como si fuera objeto, al tener alguna falla se debe desechar? No responda. Medite. Mire alrededor, divise a sus padres, abrácelos; siéntase niño nuevamente y en su regazo dile cuanto los necesitas, cuanto   los amas. Tus hijos observan, se regocijarán, serán felices, se sentirán orgullos y jurarán que cuando sean grande serán como tú.  Si no los tienes cerca, camina cuadras, corre millas, rompe distancias, encuéntralos, confunde tu ser con ellos en un tierno abrazo, báñalos de besos y pide perdón por el olvido al que los has sometido. ¡Aún hay tiempo!  Muchos no tenemos la bendición de tenerlos vivos; sólo nos queda elevar una oración al altísimo agradeciendo por los diligentes y amorosos padres que nos regaló.

 Según el censo del año 2005, a nivel nacional hay 2 millones 308 mil adultos mayores, es decir el 8.5% de la población. Según proyecciones oficiales, se estima que para el año 2025 será el 12,4% y para el año 2050 llegará a ser el 21.3%.  Si las cifras no te dicen nada, te recuerdo que tú, él, aquel y yo formamos parte de esa estadística. Seremos los adultos mayores del mañana. En nosotros está cambiar el rumbo de este lastre social. La indiferencia, la falsa comodidad, el desamor no nos puede ganar. Hoy eres grande y fuerte; pero recuerda el estribillo de una canción que dice: “Todo tiene su final, nada dura para siempre…”

miércoles, 1 de mayo de 2013

RENATO VÁSQUEZ: SASHA MARCELA

RENATO VÁSQUEZ: SASHA MARCELA: SASHA MARCELA Sasha  llegó por la noche de un hermoso día de primavera. Yo estaba dormida, así que no me enteré. Al amanecer desay...

SASHA MARCELA


SASHA MARCELA


Sasha  llegó por la noche de un hermoso día de primavera. Yo estaba dormida, así que no me enteré. Al amanecer desayuno, pan, escuela… y de repente Raiza me dice: ha llegado un nuevo miembro de la familia, se llama Sasha. ¡Qué! ¿Aumentó la familia? ¿Dónde está? Corriendo llegué a verla. Mejor no me acerco, me da miedo. Deber ser agresiva, violenta. Mamá y Raiza también le temían, no estaban conforme con su presencia en casa. Papá estaba con ella, le sostenía la cara, limpiaba sus ojos y le decía: No temas Sasha, pronto te conocerán mejor, te querrán y serás parte importante de la familia.

Y así fue. Con los días conocí, mejor dicho, nos conocimos mejor con Sasha, era muy buena, noble y complaciente. Cometí el error de prejuzgarla por la apariencia. ¡Que equivocada estaba! Nos hicimos grandes amigas, me equivoco, grandes hermanas. Para mamá era la más bella de sus hijas; para papá, su hija preferida; para mi hermana, su engreída; y para mí, la fiel hermana que acompañó mis pasos de niña a adolescente. Al regreso del colegio nos esperaba en la ventana, parada, luciendo su medio cuerpo. Al mirarnos entrar por las rejas, se alegraba, nos saludaba, parecía querer saltar para llegar a nosotras. Ya en casa, nos bañaba a besos y Raiza que cuidado el uniforme, tu no lavas, mamá se va a molestar, riéndonos nos tirábamos a piso. Como de costumbre buscaba mi mochila, sabía que siempre le guardaba un pedazo de sándwich que me preparaban para llevar a clase. Ella lo sabía, jalaba mi mochila hasta que le dé su pan. Luego del almuerzo se echaba con Raiza en el sillón y miraban novelas: que Camila y Daniel son primos, que Alonso… reían y lloraban al son de la historia. Al atardecer me buscaba en la biblioteca, sentada a mi costado escuchaba lo que había aprendido en el colegio. Si pedía ayuda al estudiar para los exámenes, todos estaban ocupados, menos Sasha. Repasábamos sobre los faraones, la independencia, las guerras mundiales… Siempre atenta, escuchándome y dándome un  beso por mis aciertos. Llegado el manto nocturno, mamá la llamaba por su nombre completo: SASHA MARCELA. Ella volteaba e iba corriendo a  su encuentro, la abrazaba y en su idioma le decía “te quiero”. A la hora del noticiero llegaba papá, era fiesta. No le gustaba que interrumpamos cuando saludaba al “viejo”, con su enorme cuerpo y mirada seria impedía que saludemos a papá. Antes de dormir nuestro padre paseaba con ella, lo hacía a esa hora para que la gente no se asuste. Regresaban sudando luego de jugar en el parque;  algunas veces papá llegaba con heridas en los brazos y en ocasiones con el polo roto. Mirando a  mamá decía: no es nada, son caricias de mi hija.

Luego de dos años juntos, Sasha quedó embarazada, todos nos emocionamos, vitaminas, su control, cuidado y mucho amor hasta que tuvo a sus hijos. Nacieron once, once hermosos bebés. Por desgracia Sasha enfermó de mastitis;  por su tratamiento con abundante antibiótico, no pudo dar de lactar a sus hijos. El amor y paciencia logró salvar a seis de sus hijos. Pronto crecieron y empezaron a irse, primero se fue Renatto Junior, luego Sashenka, al final, con mucha pena vimos partir a Vini.

Recuperada ya de su mal, volvió a engordar, a estar llena de vida como siempre. La casa volvió a la normalidad, volvimos a ser cinco. Mi familia de cinco. Hasta que un día algo pasó. No se levantó, se quedó en cama, con apuro todos salían de casa, unos al colegio, otros al trabajo. Ya al regreso veremos que tiene dijo papá. Padre mío, que no sea nada grave, bendice a mi hermana. Al regreso del colegio nadie nos esperó en la ventana, Raiza vio sola la novela y yo hice mi tarea sin su compañía. Mamá dijo que tenía un dedo muy hinchado, tenía manchas de sangre. “Papá ya lo sabe, habló con Juan de Dios, va a atender a Sasha por la noche cuando regrese papá”.

Regresó casi a las once, todos esperando. Tú eres bueno diosito, sashita se va a mejorar y yo voy a ir a la sacramental todos los domingos. “Sasha tiene un tumor” dijo papá. Todos nos miramos y mamá derramó una lágrima. Papá  explicó que tenía que ser revisada por un especialista para determinar si era maligno o benigno. Al día siguiente era su cita. Llegó el taxi para llevarla a Lima, Raiza y yo habíamos faltado para despedirnos, la besamos como si fuera la última vez, ella nos sonrió. Ya no voy a molestarme porque ensucias mi uniforme, todo el sándwich será para ti, pero mejora hermana. Papá regresó contento, era un tumor benigno, había que amputarle el dedo, buena medicina, abundante alimento, unos días de recuperación y con eso todo terminaba. Al tercer día fue operada, el doctor salió y levantó el dedo en señal de triunfo. Todos gritamos, todos nos abrazamos: yo de la cintura de mamá, Raiza del cuello de mamá, ella con un brazo nos sostenía y con el otro abrazaba a papá y nuestro padre hacía esfuerzos para que sus dos brazos alcancen a todos, a toda la familia.

Al día siguiente ya estaba en casa,   a la semana ya camina con cierta normalidad. Y todo volvió a ser como antes. Ya los malos tiempos han pasado, decía mamá. Hasta que una noche Sasha se puso a llorar, mamá fue a verla y llamó ¡Renato, Renato! Todo fuimos  corriendo. Le habían brotado varios tumores en diversa partes del cuerpo. Hablamos con Juan de Dios, quien dijo que era urgente una consulta para ver la gravedad “8:00 de la mañana en mi consultorio”. Papá le dio calmantes que usó mi abuelita. Pedimos permiso a mamá para faltar a clases y acompañar a Sashita, una familia no puede separase en esos momentos. El doctor tomo mi hombro mirando a papá. “Roxette, Rosita, Raiza esto  no es bueno. El tumor se ha ramificado a todo el cuerpo”. La lección era nuestra: tenerla así, con sufrimiento o sacrificarla. Raiza pidió hacer una oración familiar, de rodillas, unido de manos y corazón pedimos bendiciones a nuestro creador. Luego decidimos estar con ella hasta el final. Por medio de un amigo papá consiguió pastillas para enfermos de cáncer terminal; así Sasha estaba más tranquila, con menos dolor. El viernes, llegando del colegio me acerqué a saludar a mi buena Sasha y un líquido pestilente le brotaba del cuerpo. Llamamos a papá para llevarla al doctor, al momento de su partida, la abracé con fuerza y lloré, ella me lamió la oreja apoyando su pata en mi hombro, Raiza  nos abrazó fuertemente y sus ojos se bañaron de cristal líquido. Mamá parada, con su correaje, en silencio lloraba; “hija, hijita mía sabes que te amamos, perdónanos, es lo mejor”. Teníamos que sacrificarla pues el cáncer se había generalizado a todo  su cuerpo. Llegó el taxi, todos temblamos,  vimos como su cuerpo marrón de  traje muy grande, sus sesenta kilos, su rostro de tiernos pliegues y ojos llorosos eran cargados por mi padre y el taxista. Ese taxi se llevaba una parte de  nuestro corazón y toda nuestra alegría. Al levantar la mano de despedida, con ojos nublados vi por primera vez llorar a mi padre.

Adios, Sasha forever.

lunes, 5 de noviembre de 2012


 TUPAC AMARU


 Soy sempiterna roca

En reino sin parangón

Atarán mis deseos

Exterminarán mi prole

Desmembrarán mi cuerpo.

 

Mis despojos arrojarán

En todo rincón

Mas mi voz hecho carne

En todos los suyos

Seguirá gritando:

Libertad, libertad para mi pueblo.

Milenaria roca de colosal reino

En tus formas descansa bravío cacique

Cuyo grito de libertad, libertad…

Inflamó el espíritu de un pueblo

Quebró el cruel bronce opresor

Sembró esperanza en un mañana mejor.

lunes, 8 de octubre de 2012

HOMENAJE A MIGUEL GRAU - CHOSICA 2012

SEÑOR ALCALDE
SEÑORES REGIDORES
SEÑORES REPRESENTANTES DE LA MARINA, FAP, EJÉRCITO PERUANO
SEÑORES DE LA PNP, BOMBEROS VOLUNTARIOS
VECINOS…
Nuestro calendario cívico tiene tres fechas de vital importancia en la defensa de la integridad nacional, pues conforman el trípode del heroísmo por amor a la patria. Junio, octubre y noviembre señalan las fechas. Nuestro distrito, en reconocimiento a estos caros hombres que antepusieron los interés de la patria sobre los suyos, ha trazado un triángulo imaginario que nosotros llamamos el TRIÁNGULO DE LA HEROICIDAD DE LA GUERRA DEL PÁCIFICO. A dos cuadras tenemos la Plazuela Coronel Francisco Bolognesi, a tres cuadras encontramos el Parque de la Epopeya Peruana Andrés Avelino Cáceres y cerrando el triángulo heroico, nos encontramos hoy el la Plazuela Miguel Grau.
Lurigancho – Chosica, la hermosa y apacible Villa del Sol, esta maña, hace un alto a sus labores cotidianas para rendir honores al Almirante Miguel Grau Seminario. Ínclito hombre de mar. Designado como Peruano del Milenio por su inmenso amor al Perú y admirable calidad humana.
Las anales de la historia registran la grandeza de este buen patriota y padre. Deja la comodidad del Parlamento, deja su familia y se embarca en la hermosa faena de defender los intereses patrios aún a costa de su propia vida. Este acto nos enseña su capacidad de renuncia y sacrificio. Sabía que las fuerzas enemigas eran superiores, sabía que no retornaría, pero fiel a su patria va en busca de su destino. Es el modelo que debemos seguir hoy, todos nosotros.
Uno de los pasajes más hermosos que se haya visto al interior de un conflicto armado es escrito por el Caballero de los Mares. En el combate de Iquique, luego de vencer en fiero enfrentamiento al enemigo y hundir la Esmeralda, nave chilena. Ordena rescaten de las aguas a los sobrevivientes, les dieran alimento y abrigo. A los muertos los recogió para luego enviarlos a Chile y reciban cristiana sepultura. Grau nos enseña que la calidad humana no puede huir o desaparecer en ningún momento. Que el género humano, por más oscuras sean la situaciones que enfrente, tiene que ser generoso, solidario sin importar el color, raza, religión o nacionalidad. Valores que debemos enraizar en todos nuestros actos de vida.
En sus manos tenía la cartera y espada del capitán de fragata Arturo Prat, caído en ese combate. Impulsado por el sagrado deber del respeto al adversario escribe una carta a la esposa del héroe chileno, resaltando el arrojo y valor de su esposo, deplorando las consecuencias fatales y ofreciéndole sus sentidas condolencias. Adjunto a la misiva devuelve la cartera que contenía fotos de su esposa e hijos, su espada, su aro matrimonial, emblemas militares, entre otros enseres. Gesto que lo califica como hidalgo caballero. La viuda le escribe una hermosa carta de respuesta que en uno de sus párrafos dice “...Por ello tengo la conciencia de que el distinguido jefe que tiene hoy el valor de asociarse a mi duelo y de poner muy en alto el nombre y la conducta de mi esposo en esta jornada, y que tiene aún el más raro valor de desprenderse de un valioso trofeo... un jefe semejante, un corazón tan noble hubiera evitado, si hubiera podido el sacrificio de mi esposo...” Tal calidad humana hizo que de la pluma de la viuda doliente broten frases de reconocimiento a las virtudes que animaban los actos del caballero de los Mares. Así pues hoy, tenemos el imperativo del respeto a todos y en todo momento.
Un día como hoy, 8 de octubre, Miguel Grau Seminario, El Caballero de los Mares, El peruano del Milenio se embarcó en su viaje a la eternidad, dejándonos la tarea de emular sus hechos y acciones, ya no en tiempos de guerra, ya no con vecinos que codician nuestro suelo; sino en tiempos de paz, en momentos de tecnología y modernidad, en tiempos de progreso e inclusión. El espíritu de Grau nos invita a subirnos al monitor Huáscar, a navegar por las aguas del trabajo sincero en la construcción del nuevo rostro de la patria y de nuestro distrito. Nos dice que hagas lo que hagas hazlo pensando en las nuevas generaciones. Si eres empleado trabaja diligentemente, si eres padres de familia procura el bienestar de tus vástagos que son ellos los que conducirán los destinos de nuestro amado Perú. Si eres obrero, el Perú cuenta con tus manos para darle nueva forma. Si eres profesional usa tu ciencia para mejorar el destino patrio. Si eres hijo escucha la voz de la experiencia, a juventud ociosa, vejez trabajosa. A los vecinos nos dice que hay muchos cristales, muchos ángulos pero una sola realidad que mejorar y la mejor manera de hacerlo es todos en unión, anteponiendo los intereses distritales a nuestros intereses tal como lo hizo el caballero de los mares.



La ciudad de Lurigancho – Chosica, en la persona del alcalde Sr. Luis Bueno Quino rinde honor al Almirante Miguel Grau, paradigma de virtud y hace votos para que su vida virtuosa sea ejemplo de todos los peruanos de bien en la construcción del nuevo rostro patrio. A la vez renueva su compromiso de seguir trabajando infatigablemente en la consolidación de Chosica como distrito moderno, ordenado, seguro, turístico, promotor de la economía. Donde todos sean actores protagónicos, en este inmenso teatro de la vida, en la construcción de la más grande obra que Dios nos ha encargado: nuestra amada Chosica.



VIVA MIGUEL GRAU

VIVA CHOSICA

VIVA EL PERÚ



Muchas gracias.